La calle no discrimina: puede golpear a cualquiera, sin importar el pasado o las circunstancias.
Una mala racha, la falta de apoyo o recursos escasos bastan para llevar a alguien al límite. Jesús nos enseña que todo acto de caridad, amor o servicio hacia el más vulnerable —»uno de estos mis hermanos más pequeños»— es como hacerlo directamente a Él.
Por eso, cada miércoles, la Pastoral de Misericordia recorre la ciudad atendiendo a los más necesitados, con la esperanza de que cualquiera de ellos pueda salir adelante.
Prensa Radio Adonay, Canal 79 VTR Claro.







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